Lydia Valentín y Josue Brachí, campeones de Europa

La levantadora de peso leonesa ha conseguido el título por 4ª vez; mientras que el sevillano ha hecho historia al lograr el primer oro español en categoría masculina en la máxima competición continental.

Avance Deportivo

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@deportivoavance
1 de abril de 2018, 21:00

La española Lydia Valentín consiguió en Bucarest su 4º título europeo de halterofilia al dominar la categoría de menos de 75 kilogramos ante la francesa Gaëlle Nayo Ketchanke y la finlandesa Meri Ilmarinen.

La leonesa, de 33 años, ganó los tres oros en arrancada, en dos tiempos y en el total olímpico en otra jornada memorable para ella. Con su cuarto título continental, tras los conseguidos en 2014, 2015 y 2017, deja atrás las 3 coronas europeas de la valenciana Estefanía Juan.

Lydia Valentín, vigente campeona del mundo de su categoría, levantó 115 kilos en arrancada y 135 en dos tiempos para un total olímpico de 250 kilos. Gaëlle Nayo Ketchanke se quedó en 234 kilos y Meri Ilmarinen en 223.

Bronce olímpico en los Juegos de Río 2016, la española confirmó en esta competición que se encuentra “en el mejor momento” de su carrera, tal y como advirtió antes de partir hacia Rumanía.

Al igual que en el campeonato del mundo, disputados en Anaheim (Estados Unidos) el pasado mes de diciembre, Lydia Valentín se hizo con las 3 medallas de oro que había en juego.

Lideró la clasificación de arrancada, con un mejor levantamiento de 115 kilos. También fue la mejor en dos tiempos. Pudo con 130 kilos en el primer intento y con 135 en el segundo, aunque falló sin consecuencias sobre 140, sabiéndose ya campeona.

Brachi hace historia

Josué Brachi hizo historia y se convirtió en el primer halterófilo español en proclamarse campeón de Europa en la categoría masculina, tras colgarse la medalla de oro en la categoría de hasta 56 kilos en el Europeo de Bucarest.

Un triunfo, que Brachi ya había rozado en 2016, cuando el español tuvo que conformarse con la medalla de plata en el Europeo de Forde (Noruega), pese a igualar a 264 kilos con el italiano Marco Scarantino, lastrado por su mayor peso corporal.

Circunstancia que Josué Brachi, medalla de bronce en arrancada en el Mundial de Anaheim (Estados Unidos), no estaba dispuesto a que se volviese a repetir en Bucarest, por lo que no dudó en arriesgar desde su primera tentativa.

De hecho, el halterófilo español fue el finalista que pidió más peso en su primer intento en la modalidad de arrancada, 116 kilos, cinco más que el italiano Scarantino, su principal rival, que buscaba en Bucarest su tercer título consecutivo de campeón de Europa.

Una apuesta que no pudo salir mejor a Brachi, que tras levantar con solvencia los 116 kilos se encaramó desde su primer intento al liderato de la clasificación. Primer puesto que no pudieron arrebatar al español ni el italiano Marco Scarantino, que cerró su concurso en arrancada con un total de 115 kilos, ni el georgiano Goderdzi Berdelidze, que levantó 112.

Resultados que aseguraban al andaluz la medalla de oro en arrancada. Un oro que, sin embargo, dejó un sabor agridulce a Brachi, que tras fallar en sus dos tentativas sobre 119 kilos, tan sólo pudo aventajar en un kilo al italiano Scarantino.

Una exigua ventaja que convirtió la modalidad de dos tiempos en una auténtica batalla táctica entre los principales favoritos. Si Brachi pareció apostar de partida por un planteamiento conservador, tras solicitar inicialmente 133 kilos, el italiano se “tiraba un farol” al pedir 144 kilos en su primera tentativa.

Pesos que fueron subiendo y bajado entre las carreras de los entrenadores a la mesa de jueces, hasta concluir con un empate, ya que tanto Josué Brachi como Marco Scarantino arrancaron finalmente la competición de dos tiempos levantando 138 kilos.

Una marca que hizo dudar sobre las posibilidades de lograr el oro del halterófilo español, ya que si Brachi sufrió enormemente para levantar la carga, Scarantino pareció lograr con relativa facilidad los 138 kilos. Sensaciones que no amilanaron al español, sabedor de que tras su primer intento válido le bastaba con lograr la misma marca que el italiano para proclamarse campeón de Europa.

Así si Scarantino solicitaba 140 kilos, Brachi pedía la misma carga, y si el italiano subía hasta los 141 kilos, también lo hacía el español. Una pugna estratégica que pareció minar al italiano, que tras levantar el pasado año 146 kilos en los Europeos de Split, en esta ocasión falló en sus dos tentativas sobre 141.

Dos errores que hicieron intrascendentes las dos tentativas fallidas de Josué Brachi sobre los 141 kilos, al que ya sólo el rumano Ilie Ciotoiu podía privarle de la tan ansiada medalla de oro. Aunque para ello el rumano tenía que levantar una marca muy por encima de su nivel, los 145 kilos que solicitó en su última tentativa, y que como parecía previsible Ciotoiu no logró elevar.

Un fallo que confirmó el triunfo de Brachi con una marca de 254 kilos en el total olímpico, uno más que el italiano Marco Scarantino, plata con 253, y siete más que el rumano Ilie Ciotoiu, que se colgó el bronce con 247.

Triunfo que como señaló Brachi nada más acabar la competición “le motiva para seguir trabajando para los Juegos Olímpicos de Tokio“, una cita en la que el sevillano quiere romper una nueva barrera y convertirse en el primer halterófilo masculino español en colgarse una medalla.

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