Una arquitecta de sueños sobre el velódromo

Raquel Acinas reivindica una vez más que con una pierna se pueden alcanzar cotas altas. En el Mundial de Canadá se llevó la medalla de plata en la contrarreloj en carretera, un logro más para una ciclista que responde con pedaladas a los obstáculos que le ha puesto la vida.

Jesús Ortiz García

En su despacho de arquitectura se dedica a tareas de gestión y en la pista construye sueños a lomos de su bicicleta. Raquel Acinas encontró en el velódromo de La Horta uno de los pilares que sustenta una historia de superación y de triunfos. Hace 9 años, en unos segundos su vida cambió radicalmente por un accidente de moto, le amputaron la pierna por la mitad del muslo izquierdo. Pero cuando todo giró en su contra, la ciclista respondió con pedaladas.

“A los pocos días estaba loca por hacer deporte. Empecé con natación pero me aburría en el agua y cuando probé el ciclismo en la sede del club Génesis al que pertenezco me di cuenta que era lo que necesitaba”, afirma la catalana. Desde entonces no puede separarse de la bicicleta, con la que hoy en día puede presumir de un gran palmarés. Desde 2006 es indiscutible su gobierno en carretera y pista en los campeonatos de España y ha sido varias veces subcampeona del mundo.

En la pista peraltada de Baie-Comeau, en Canadá, tuvo que conformarse con la presea de plata en la contrarreloj en carretera del Mundial en clase 2, por detrás de la americana Allison Jones. “Ya había corrido en el mismo circuito y me encontré bastante bien, bajé mucho el tiempo que tenía y siempre me vi con opciones de alcanzar las medallas”, cuenta. La ciclista, que este año ha ganado la general de la Copa del Mundo, no tira la toalla por cumplir uno de sus sueños: “Voy a seguir dándolo todo llevarme el maillot arcoiris el año que viene”.

 Juanjo Méndez, su maestro

La primera vez que vio los peraltes disfrutó con la velocidad y el ruido que produce la rueda al deslizarse por la madera. Los buenos resultados la empujaron a entrenar aún más y la progresión no se detuvo, pero lo que más le enganchó fue el grupo que la acogió. “Me acerqué al velódromo y conocí a Juanjo Méndez, mi maestro, y a Bernat Moreno, nuestro entrenador. Lo que más me gusta es que para el club somos deportistas, no discapacitados. Entreno y compito igual que cualquier otro”, subraya.

dentro

Raquel Acinas durante una competición. AD

A Acinas le gustan los desafíos, prueba de ello fue su presencia en el campeonato de España de Bembibre en el que corrió con rivales sin limitaciones físicas y donde volvió a reivindicar que con una pierna también se puede luchar por lo máximo. “Es un paso más dentro de la integración, hice unos tiempos por detrás de las mejores, pero nada despreciables”, añade.

A pesar de ser la campeona de España en velocidad y segunda en el ranking mundial en su categoría, no recibe beca desde Londres 2012. “Trabajo como arquitecta técnico porque me encanta y porque es imposible vivir de este deporte. El Plan Adop sólo me cubre el servicio médico y para el viaje a Canadá tuve hasta que pagar los gastos por llevar en el avión unos acoples para la bicicleta”, lamenta. La sprinter de Barcelona seguirá esquivando obstáculos: “Siempre intento ver la parte positiva de las cosas. El ciclismo me aporta libertad y me ayuda a demostrar que se puede ser feliz sin una pierna”.



Raquel Acinas Poncelas

Barcelona, 12-4-1978

Bronce en carretera Mundial Italia 2009, plata en fondo de carretera y contrarreloj en Canadá 2010 y Dinamarca 2011, plata en contrarreloj en el Mundial de Canadá en 2013 y campeona de la Copa del Mundo. Desde 2006 domina los campeonatos de España en pista y carretera.

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