Rakel Mateo y Eva Moral, en la cima del paratriatlón

Las triatletas españolas Rakel Mateo y Eva Moral tras la competición en Sudáfrica. Fuente: AD

Las triatletas españolas Rakel Mateo y Eva Moral tras la competición en Sudáfrica. Fuente: AD

Ambas deportistas reconstruyeron sus vidas después de un accidente que les limitó la movilidad pero no la felicidad que destilan nadando, con la bici y corriendo entre muletas y silla de atletismo.

Jesús Ortiz García
Actualizado: 09/03/2015 21:38

A Rakel Mateo y a Eval Moral la vida les puso un obstáculo en el camino, pero lo sortearon con esfuerzo, ilusión y optimismo con el triatlón como vía de superación. Una quedó con la pierna izquierda inmovilizada por un accidente laboral y otra acabó postrada en una silla de ruedas tras una caída con la bicicleta. Les limitó sus movimientos pero no les cercenó la sonrisa perenne que se dibuja en sus caras cada vez que practican las 3 disciplinas del triatlón (natación, ciclismo y atletismo). Ahora saborean cada brazada, pedalada y paso en la cima de este deporte.

Rakel Mateo en Madrid. Fuente: Fetri

Rakel Mateo en Madrid. Fuente: Fetri

Tienen capacidad de sacrificio, ganas de mejorar y mucha voluntad de aprender aunque para ello deban pasar una agonía. Hace unos días conquistaron la medalla de oro en sus respectivas categorías en la primera prueba de las Series Mundiales que se disputaron en Sudáfrica. «Ha sido la más dura que he afrontado, sobre todo, por la larga transición de natación a bicicleta. Había que correr mucho en arena y mis muletas se quedaban clavadas, se me hizo eterno ese tramo de playa. En la bici me fui recuperando, aunque el viento me movía de un lado a otro», relata Rakel.

«Lo peor era el calor, parecía estar ardiendo. Era un circuito muy agresivo, con condiciones en contra, aunque mereció la pena», añade. La deportista vizcaína firmó un 2014 brillante tras ser campeona del mundo de duatlón y de España en triatlón, y eso que nunca buscó competir, pasear en bici era un logro para ella tras el accidente. En 2001 la carga de unos 100 kilos que manejaba en un supermercado le dejó graves secuelas en su pierna.

«Jamás pensé que correría a pie, ahora con la pata de palo mi vida es normal, soy más feliz», recalca. Su desafío es clasificarse para el Europeo y el Mundial, algo que le daría mucha ventaja para estar en los Juegos Paralímpicos de Río de Janeiro. De momento, ha comenzado la temporada muy bien, siendo la 3ª en el ránking europeo y la 5ª del mundo. «Tengo que quedar entre las 6 mejores para lograr la plaza», dice.

Su intención es acudir al mayor número posible de pruebas para sumar puntos aunque su mayor quebradero de cabeza es el aspecto económico para poder viajar y afrontar los gastos. «Tengo la suerte de contar con 9 patrocinadores que apuestan por mí, incluso gente a la que no conozco», comenta. El 13 de marzo competirá en una nueva prueba internacional en Sunshine Coast (Australia): «Siempre hago cálculos y analizo a mis rivales, pero voy a por todas, el oro sería lo ideal».

‘No te rindas nunca’

En Australia también le acompañará Eva Moral, otro ejemplo de perseverancia y superación. Hace un año estaba ingresada en el Hospital de Parapléjicos de Toledo y ahora se codea con las mejores triatletas del mundo. Nunca perdió la felicidad, ni con el accidente que tuvo en 2013. Mientras bajaba en bicicleta por un puerto sufrió una caída por un barranco de 7 metros y paró el golpe con la espalda, provocándole una lesión medular.

Eva Moral en Sudáfrica. Fuente: EM

Eva Moral en Sudáfrica. Fuente: EM

En la cama del hospital ya pensaba en volver a hacer triatlón y lo logró en Águilas (Murcia) en el campeonato de España donde logró la victoria. La frase ‘Never give up’ (No te rindas nunca) la tenía grabada en su cabeza y desde ese momento también se la tatuó en su brazo.

Su primera medalla internacional llegó el año pasado en la Casa de Campo de Madrid con un bronce pero el primer triunfo lo cosechó hace unos días en Sudáfrica, donde consiguió el metal dorado y 300 puntos para el ránking mundial. «Fue una pruena bastante dura, nadamos en el mar con oleaje y corriente. Desde que sales del agua hasta el box había un kilómetro de distancia y con cuesta, tuvieron que empujarme. Con la handbike tuve algún problema mecánico pero lo solventé y con la silla de atletismo volé, bajé en 7 minutos el tiempo que hice en las Series Mundiales de Madrid», cuenta.

Esta victoria le acerca al Mundial que se celebra en Chicago en el mes de agosto. «Se clasifican las 4 primeras de mi categoría, PT1, y estoy cada vez más cerca. Es un objetivo que espero lograr en las próximas competiciones», apunta. Para ello, tiene a un buen maestro que se vuelca con ella, el atleta paralímpico Rafa Botello: «Su ayuda y la de otros deportistas es muy importante y hacen que cada día me exija mucho más».

«He olvidado mi discapacidad y sólo pienso en entrenar, aprender e ir mejorando. Quién me iba a decir a mí que estaría en una Serie Mundial en Sudáfrica cuando hace un año estaba en una cama en la UCI. No puedo pedir más», apostilla Eva Moral, que junto con Rakel Mateo irradian positivismo a través del triatlón, el deporte que se ha convertido en la mejor medicina de estas luchadoras.

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