Milán-Cortina 2026 da “la bienvenida a una nueva generación de héroes”

JJPO - Agenda: 7 MAR.

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Los Juegos Paralímpicos de Invierno se han inaugurado en la Arena de Verona este viernes con el desfile de las 55 delegaciones nacionales.

Avance Deportivo

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@deportivoavance
6 de marzo de 2026, 00:00

La Arena de Verona acogió este viernes a las 55 delegaciones nacionales que competirán en los Juegos Paralímpicos desde mañana y hasta el próximo día 15, en una ceremonia inaugural reivindicativa que fue, además, la primera de la historia celebrada en un monumento declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

La fiesta se prolongó durante 2 horas en las que se alternaron los espectáculos de música y danza con los ritos y liturgias tradicionales, y contó con la presencia en el palco de autoridades de los presidentes de la República Italiana, Sergio Mattarella; del Comité Paralímpico Internacional, Andrew Parsons, y del Comité Olímpico Internacional, Kirsty Coventry.

Bajo el concepto ‘Vida en movimiento, el escenario simuló una gota de agua, expresión del ciclo natural que une montañas, llanuras, ciudades, lagunas, mares y cielos, y que se transforma de líquido a sólido para posibilitar los deportes de invierno. Toda la ceremonia se empapó de una perspectiva vanguardista, muy vinculada con el arte contemporáneo, y con la participación de reconocidos artistas visuales italianos que representan a diferentes generaciones.

La inauguración comenzó trasladando a la Arena la energía positiva que inspira el lema de estos Juegos (‘Es tu vibra’), mediante un enorme aparato circulatorio en el que personas con y sin discapacidad bailaron juntas para mostrar el movimiento de los cuerpos en toda su diversidad.

Después de izar la bandera italiana al son de su himno nacional, se rindió homenaje a los 50 años de los primeros Juegos Paralímpicos de Invierno, los de Örnsköldsvik 1976, en los que participaron 198 esquiadores de 16 equipos en dos deportes: esquí alpino y esquí de fondo.

Desfile de delegaciones

Dada la complejidad logística del traslado hasta Verona, una gran cantidad de delegaciones no envió representación a la ceremonia, pero tuvieron presencia en ella a través de unos simpáticos vídeos grabados en las diferentes Villas Paralímpicas durante los días previos.

Al ritmo del DJ italiano Miky Bionic, que perdió una mano en un accidente y ahora utiliza una prótesis biónica, se sucedieron las banderas de los 55 países que tomarán parte en estos Juegos Paralímpicos. La abanderada española fue la esquiadora madrileña Audrey Pascual, que apareció en las pantallas de la Arena en compañía del resto de la delegación nacional cantando, bailando y celebrando el inicio de la cita.

Tras la decisión de la Asamblea General del Comité Paralímpico Internacional de readmitir a Rusia y Bielorrusia en los Juegos y la concesión de seis y cuatro invitaciones, respectivamente, a estos países, algunos equipos anunciaron su decisión de no participar en la ceremonia de esta noche como medio de protesta. El boicot lo inició Ucrania y se sumaron Canadá, Croacia, República Checa, Estonia, Finlandia, Letonia, Lituania, Polonia, Países Bajos, Alemania y Francia.

“Damos la bienvenida a una nueva generación de héroes”

Tras otra actuación artística, llegó el turno de los discursos. Giovanni Malagò, presidente del Comité Organizador de los Juegos de Milán-Cortina 2026, comenzó reconociendo que “no podemos ignorar que estos Juegos se celebran en un mundo profundamente dividido” y “en uno de los momentos más dramáticos de nuestra historia”. Pero, por ello, “el movimiento olímpico y paralímpico cobra más significado que nunca”.

“Seremos recordados por los extraordinarios logros de los deportistas, pero seremos juzgados por el legado que dejemos”, afirmó. “Los Juegos Paralímpicos representan una oportunidad extraordinaria para lograr un país verdaderamente inclusivo y, sobre todo, para cambiar la mentalidad de la sociedad hacia la discapacidad”.

Andrew Parsons , por su parte, invitó a “reflexionar sobre algo profundo: cómo los esfuerzos de unos pocos pueden moldear el futuro de muchos”. “Hace casi 80 años, sir Ludwig Guttmann inició una revolución tranquila” al poner en marcha el movimiento paralímpico, que hoy “es el evento deportivo más transformador del planeta”. “Cuando los primeros Juegos Paralímpicos tuvieron lugar en 1960 los deportistas no compitieron por las medallas, sino por demostrar una verdad simple y poderosa: que el potencial humano es infinito”, recordó.

En cuanto a la situación política mundial, reivindicó que “en un mundo donde algunos países son más conocidos por el nombre de sus líderes, prefiero conocerlos por el nombre de sus deportistas”. “El deporte ofrece al mundo otro camino a seguir, otra perspectiva” y “aquí las diferencias no son motivo de separación, sino fuente de fortaleza”.

“Esta noche damos la bienvenida a una nueva generación de héroes” que “transformarán actitudes e inspirarán a personas de todo el mundo”, sentenció. “La Villa Paralímpica es un modelo vivo de lo que la sociedad puede y debe ser: un lugar libre de política donde todos son bienvenidos y donde las oportunidades están abiertas para todos”.

Sergio Mattarella declaró entonces inaugurados los Juegos Paralímpicos, acompañado por la música de violín de La Campanella de Niccolò Paganini. A continuación, se rindió homenaje al desventurado amor entre Romeo y Julieta situado por Shakespeare en la ciudad de Verona. El derecho a amar, en todas sus formas y expresiones, fue el tema central de este acto, para mostrar cómo solo el amor puede superar las diferencias, convirtiendo el conflicto en un abrazo.

8 pioneros de los deportes de invierno en Italia llevaron la bandera paralímpica hasta la Arena, donde se izó al compás del himno paralímpico. Y se proyectaron los juramentos realizados desde Cortina d’Ampezzo por dos deportistas, un juez y un entrenador, que se comprometieron a respetar y promover los valores paralímpicos (determinación, igualdad, inspiración y coraje).

Encendido del pebetero

La ceremonia concluyó con uno de los momentos más simbólicos: la llegada de la llama paralímpica. Por primera vez en la historia se produjo el encendido simultáneo de dos pebeteros, uno situado en el Arco della Pace en Milán y otro en la plaza Dibona de Cortina d’Ampezzo, para simbolizar la armonía entre todas las sedes de competición distribuidas por el norte del país.

Ambos se inspiran en el sol como fuente de vida y renacimiento, y en los «Nudos» de Leonardo da Vinci, símbolo de la unión entre la naturaleza y el ingenio humano. La estructura, fabricada en aluminio aeronáutico y con un sistema dinámico de apertura y cierre, consta de 1.440 componentes mecánicos.

Mientras la cuádruple campeona paralímpica en esgrima en silla de ruedas Bebe Vio convertía la Arena de Verona en una gigantesca antorcha, el esquiador alpino Gianmaria Dal Maistro y la atleta, ciclista y esquiadora de fondo Francesca Porcellato llevaron el fuego hasta los pebeteros de Milán y Cortina, respectivamente.

Como fin de fiesta, varios artistas italianos e internacionales interpretaron la emblemática canción “Volare”, con el propósito de crear una voz colectiva que una a todos para que el mundo prospere en sus diferencias.

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