Acercamiento a la biodonza desde la Universidad de Almería

Isabel Rueda. Fuente: LPT/Avance Deportivo

Isabel Rueda. Fuente: LPT/Avance Deportivo

Los beneficios de la danza en la salud física y mental y la promoción del deporte inclusivo han sido los temas que se han debatido en la 4ª sesión del Congreso Internacional de Deporte Inclusivo (CIDI) que se ha celebrado en la Universidad de Almería (UAL).

Laura Pérez Torres
Actualizado: 29/05/2015 09:18

Las aplicaciones de la biodanza en la salud física y mental han sido expuestos en el 4º Congreso Internacional de Deporte Inclusivo (CIDI), que se ha celebrado en la Universidad de Almería. Así, Isabel Rueda Mateos, medico de Familia y Comunitaria y especialista en biodanza, ha definido esta actividad física como “el sistema de integración afectiva, renovación orgánica y reaprendizaje de las funciones originarias de vida, basada en vivencias inducidas por la danza, la música, el canto y situaciones de encuentro en grupo”.

Carmen Ocete y Javier Pérez. Fuente: LPT/Avance Deportivo

Carmen Ocete y Javier Pérez. Fuente: LPT/Avance Deportivo

Según la especialista, “buscamos acceso a un nuevo modo de vivir despertando nuestra dormida sensibilidad ya que en el acto de no mirar, no escuchar y no tocar al otro lo despojamos sutilmente de su identidad. Estamos al lado, pero nos ignoramos”. “La biodanza actúa sobre nuestra parte sana, amplificando las capacidades y los potenciales que, como seres humanos, todos tenemos, reduciéndose por tanto los efectos y síntomas (especialmente la sintomatología negativa asociada al trastorno mental) de la parte ‘enferma'”, ha dicho.

De este forma, “se recupera la confianza en uno mismo, mejora las formas de comunicación afectiva y recupera el goce de vivir”, ha expuesto Isabel Rueda quien ha añadido que “los mecanismos de acción de esta actividad son el conjunto de ejercicios, que desde un punto emocional y simbólico, fortalecen la identidad y la autoestima, el desarrollo psicomotor y neurológico de la persona, para favorecer una motricidad integrada, la expresión auténtica, la movilidad articular y el desplazamiento y la ocupación del espacio”.

Desde el punto de vista motor, según la médico, “esta actividad disuelve la rigidez de los principales anillos de tensión, regula los niveles de ansiedad y estrés y la presión arterial, disuelve la opresión diafragmática facilitando la transición de una respiración más fisiológica”.

Desde el punto de vista emocional y simbólico, “fortalece la valoración de la propia singularidad, el valor de ‘así soy’; facilita la percepción de la belleza y la pureza del cuerpo más allá de su forma; permite sentirse amado y aceptado, de una manera intrínseca; disminuye el umbral del juicio de uno mismos y de los demás; fomenta la expresión de sentimientos afectivos; aumenta el nivel de intimidad y compañerismo, dando la percepción de ‘sentirse en casa’; permite la percepción de la propia parte saludable; en lugar del sufrimiento”, ha enumerado Isabel Rueda.

Mesa redonda. Fuente: LPT/Avance Deportivo

Mesa redonda. Fuente: LPT/Avance Deportivo

Centro de Estudios de Deporte Inclusivo (CEDI)

Para hablar de los 6 años de recorrido del  CEDI, su director Javier Pérez Tejero, también profesor de la Facultad de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte de la Universidad Politécnica de Madrid, ha explicado la misión del centro. “Su misión es ser el punto de referencia en la difusión, investigación, conocimiento y mejores prácticas (en lo posible, basadas en la evidencia) de las actividades físicas y los deportes adaptados orientados a la salud de las personas con discapacidad”, ha subrayado.

En opinión del experto de la Politécnica, “debemos ser capaces de analizar y difundir los beneficios, a todos los niveles, de las actividades físicas y deportivas para personas con discapacidad a través de la sensibilización y concienciación de todos los agentes intervinientes, especialmente a las instituciones del deporte convencional, ofreciendo oportunidades reales de práctica vivenciada y de actualización del conocimiento”.

El deporte para mejorar los hábitos de práctica físico-deportiva y el bienestar personal y social de las personas que tienen una enfermedad mental grave ha sido otro de los temas debatidos en la UAL. “Favorecer la inclusión social de este colectivo a través de la realización compartida de práctica deportiva con personas sin problemas de salud mental y reducir el estigma de las personas hacia la enfermedad mental son los objetivos del programa de Actividad Física Adaptada entre estudiantes y personas con Trastorno Mental Grave”, que se ha presentado en una mesa redonda dirigida por Adolfo Javier Cangas Díaz, catedrático de Universidad en Psicología Clínica.

También han participado en esta mesa José Manuel Aguilar Parra, profesor del Departamento de Psicología de la UAL; Lucía Valenzuela Candelario, asesora médica del Centro Andaluz de Medicina del Deporte en Almería; David Mullor Ponce, psicólogo y monitor de FAISEM Almería; y uno de los participantes del programa.

 

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