David Casinos se cuelga el bronce en lanzamiento de disco

El lanzador de disco, David Casinos, logra la medalla en los Juegos Paralímpicos de Río de Janeiro. Fuente: CPE

El lanzador de disco, David Casinos, logra la medalla en los Juegos Paralímpicos de Río de Janeiro. Fuente: CPE

El atleta valenciano sube al podio por 5ª vez consecutiva en unos Juegos Paralímpicos tras alcanzar una marca de 38.58 metros en Río de Janeiro.

Jesús Ortiz García

Jesús Ortiz García

@JesusOrtizAD
13 de septiembre de 2016, 00:01

A sus 44 años y con 20 medallas internacionales en su brillante palmarés, afrontaba en Río de Janeiro otro reto titánico, subir al podio por 5ª vez consecutiva en unos Juegos Paralímpicos. David Casinos no tiene límites y en Brasil demostró que su voracidad sigue intacta tras conquistar el metal de bronce en lanzamiento de disco en la categoría F11 (atletas ciegos).

En el estadio olímpico Joao Havelange ha alargado su leyenda con una nueva presea que se suma a los 4 oros conseguidos en Sidney, Atenas, Pekín y Londres. No pudo ser el ‘repóker’ dorado, el brasileño Alessandro Rodrigo Silva y el italiano Oney Tapia lo pusieron difícil. Pero se ha colgado un bronce paralímpico, la primera medalla que dedica a su hija Cayetana.

El ‘Discóbolo’ de Moncada comenzó con una marca de 35,74 metros y en el 2º intento hizo volar el disco hasta los 38.58 metros, para situarse en 2ª posición. Pero el lanzador local, jaleado por la hinchada carioca, alcanzó los 43.06 metros, que suponía récord paralímpico y que dejaba con pocas opciones de oro a Casinos. Tampoco pudo superar al transalpino Tapia, que logró la plata con 40.89 metros.

Quizás sea su último servicio al atletismo español como deportista de élite, aunque no descarta continuar o probar otros deportes. «Tengo ganas de vivir y crecer como persona. El David de los Juegos deberá dejar su camino y coger otro para aportar mi experiencia en el ámbito del deporte», comentó en la previa a su competición en Río.

«Estoy viviendo un 5º sueño hecho realidad. Es una medalla de bronce, no de oro como todos queríais, pero es muy difícil estar arriba», ha señalado Casinos tras la competición en Río. «Uno se hace mayor y hay que dejar relevo para nuevas generaciones como el italiano, que era accesible, o el brasileño, que quizá ya no«.

El atleta español ha incidido en que «estoy feliz, han sido 4 años muy duros, pero yo también tengo que saber decir adiós en algún momento, necesito tiempo y posiblemente estos serán mis últimos Juegos como atleta».

Casinos lleva 20 años en la cima del atletismo, con el que conectó cuando se quedó ciego. Es diabético desde niño y fue por una retinopatía diabética por la que la luz de sus ojos se apagaron cuando tenía 26 años. Pero él aprendió a encenderla de nuevo para construir una vida cargada de optimismo y retos.

Desde el primer momento asumió que debía aprender a ver de una manera diferente y encontró en el deporte una vía de escape. Conoció a su mujer, Celia, que también ha sido su guía en la pista y con su ayuda se ha convertido es uno de los deportistas ciegos más laureados de la historia, que ha decidido despedirse a lo grande del deporte de alto rendimiento: en un podio paralímpico.

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